sábado, 6 de diciembre de 2008

Quiero saber qué me pasa, te pregunto ¿qué me pasa? y no sabés qué contestarme, porque claro, de seguro te mareé con mis idas y vueltas, te cansé con mi cámara lenta, y aunque trato, nunca puedo apurar mi decisión. En el preciso momento en que todo va cambiando para mí, en ese instante te aseguro que alguna señal te di, pero no me escuchaste, tal vez sin intención de tu parte, puede serte un poco débil el sonido de mi voz. Oh! Una mañana te veré llegar, y descubriré que yo, solo ya no estoy mejor, y te pediré que me acompañes, a dónde en verdad no sé, dime que sí, miénteme. Podría ser que al final, rompiste el cristal en mí, podría pasar, que me hagas hablar, yo creo que tienes el don de curar este mal. Siento que debo encontrarte y sin embargo paso el tiempo yéndome hacia mi mismo, a mi centro, que jamás encontraré. Yo quisiera tenerte, y tratarte de modo decente, pero ves que ya no puedo despegar de mi papel. Deberé tranquilizarme y jugar al juego que me proponés, bajo la guardia, te recibo y me abrigo de tu piel. El destino me ha dado corazones desequilibrados, Tu palabra, me nivela y detiene mi caer.

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